Querid@s lecotr@s: si habeis seguido con cierta regularidad este blog os acordareis de que hace apenas un par de meses el epicentro mediático de la crisis se había situado en una subida espectacular del precio del petroleo. La verdad es que este blog nos está viniendo al pelo (permitidme el primer autoelogio) para recapitular y darnos cuenta de hasta qué punto los estafadores confían en la escasa memoria de la opinión pública. Siempre hemos defendido desde aquí el carácter especulativo de estas alzas repentinas de los precios de las materias primas más comunes.
En varias de mis entradas anteriores, alrededor del mes de julio, salíamos al paso de ciertas informaciones que en aquellos meses salpicaban los medios de comunicación e intentaban convencernos de que esa subida era obra de los "temibles acaparadores" de la OPEP, que no querían producir más petroleo. Incluso el Congreso USA sacó una moción que instaba a la ONU a que obligase a los países productores de petroleo a sacar más crudo al mercado. Pues bien, ayer, una vez desplazado el huracán de la crisis a las compañías inversoras y aseguradoras de Estados Unidos, aparece medio camuflada en algunos medios una noticia que dice de que el petroleo ha bajado un 39%desde julio. Habida cuenta de que la OPEP no ha movido un dedo para poner más petroleo en el mercado, esto confirma de una vez por todas que el petroleo ha sido objeto de un burdo juego especulativo, como tantas veces hemos denunciado. Es importante que los ciudadanos tengamos muy presentes estos hechos en el día a día porque la especulación se combate con información. Si la gente está informada, el campo del especulador desaparece. No olvidemos que la espculación se hace con información restringida/privilegiada, pero, sobre todo, con la desinformación de los demás, a la que contribuye el tratamiento que muchos medios de comunicación dan a las diferentes noticias. Tenemos que conseguir que los especuladores no jueguen cómodos.
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Bienvenid@s.En este blog tratamos de seleccionar, analizar y difundir la información útil de actualidad desde el compromiso con valores que priman la justicia social y la igualdad de todas las personas. Intentamos eludir la censura que muchas empresas editoras aplican a sus propios contenidos periodísticos para que no entorpezcan sus objetivos económicos y/o políticos. Necesitamos una nueva forma de transmitir la información y este puede ser un buen formato para empezar de nuevo...
jueves, 18 de septiembre de 2008
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Los esclavos felices (llega la crisis II)
En la entrada anterior nos hemos quedado con más ganas de despacharnos a gusto con estos chavalotes treintañeros de Wall Street, quen han provocado la gran crisis y no se han enterado de que lo han hecho para lucro de los verdaderamente listos, mientas ellos se van al paro.
No hay mejor ejército que uno compuesto por soberbios. O, como ha escrito John recientemente, no hay mayor peligro que un esclavo feliz. Hoy he vuelto a echarle un ojo a una de las fotografías más impactantes que se han publicado de la salida del curro de estos diablillos soberbios. Está firmada por AFP y ha sido publicada por casi todos los periódicos del mundo. Aparece uno de estos tipos, gafitas redondas de primero de la clase, treinta y pocos, cruzando con su cajita de cartón una de las avenidas más congestionadas de Manhattan, se supone que la situada frente a la sede de su empresa caída, Lehman Brothers. El tipo mira a la cámara con gesto soberbio, como esos gamberretes que aún no ha asumido que su broma ha ido demasiado lejos y que, como dice el chiste de Gila, están pensando: "nos hemos cargado al farmacéutico, vale, pero ¿y lo que nos hemos reído?"
Los complementos del sujeto nos dan valiosísima información. Este becario al que un jefe engañó haciéndole creer que es un directivo, lleva colgado del hombro sus palos de golf. Nos lo imaginamos progresando en ese tapete de hierba artificial del despachito para poder pelotear mejor al jefe. En fin, disculpad que me haya repetido pero es que me hierve la sangre más con estos desgraciados, con los esclavos felices, que con los grandes mangantes, porque a estos no los veo, pero a los esclavos me los encuentro por la calle todas las mañanas.
No hay mejor ejército que uno compuesto por soberbios. O, como ha escrito John recientemente, no hay mayor peligro que un esclavo feliz. Hoy he vuelto a echarle un ojo a una de las fotografías más impactantes que se han publicado de la salida del curro de estos diablillos soberbios. Está firmada por AFP y ha sido publicada por casi todos los periódicos del mundo. Aparece uno de estos tipos, gafitas redondas de primero de la clase, treinta y pocos, cruzando con su cajita de cartón una de las avenidas más congestionadas de Manhattan, se supone que la situada frente a la sede de su empresa caída, Lehman Brothers. El tipo mira a la cámara con gesto soberbio, como esos gamberretes que aún no ha asumido que su broma ha ido demasiado lejos y que, como dice el chiste de Gila, están pensando: "nos hemos cargado al farmacéutico, vale, pero ¿y lo que nos hemos reído?"
Los complementos del sujeto nos dan valiosísima información. Este becario al que un jefe engañó haciéndole creer que es un directivo, lleva colgado del hombro sus palos de golf. Nos lo imaginamos progresando en ese tapete de hierba artificial del despachito para poder pelotear mejor al jefe. En fin, disculpad que me haya repetido pero es que me hierve la sangre más con estos desgraciados, con los esclavos felices, que con los grandes mangantes, porque a estos no los veo, pero a los esclavos me los encuentro por la calle todas las mañanas.
martes, 16 de septiembre de 2008
Viene la crisis, a sembrar patatas
¿Qué es la crisis?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. Pues sí, siguiendo la bromita becqueriana, la crisis podrías ser tú, con perdón. Supongo que habéis visto a esos pobres directivos de medio pelo de Lehman Brothers, el tercer chiringuito financiero más prestigioso de USA (que ha quebrado, como todo el mundo sabe), saliendo de sus humildes madrigueras con el rabo entre las piernas, asomando el bigotillo nervioso por detrás de las famosas cajitas de cartón del despedido medio americano. Esas cajitas que contienen la foto de la esposa, la amante y el perro. Dan hasta pena, con los ojillos semicerrados por la falta de costumbre de ver la luz del día un lunes por la tarde.
Esas mascotas del capitalismo financiero han provocado una crisis mundial. Igual que esos conejos que se reproducen sin medida y acaban siendo un problema de orden público, los tiernos cachorrillos del régimen llevan camino de cargarse el sistema. Enhorabuena. Ahora va a resultar que mis héroes van al curro con corbatas de Armani.
Seamos sinceros. Lo que nos preguntamos en realidad no es ¿qué es la crisis? sino qué nos va a pasar a nosotros. Lo que viene será más o menos lo que sigue: estos conejillos becarios han dejado a medio planeta sin dinero gracias a su instinto depredador y a su nhabilidad para pisar al becario de al lado. Durante años hicieron méritos para inventar estafas financieras dignas de los maestros del Shaolín que le han hecho ganar mucho dinero a sus grandes jefes. Estos grandes jefes se han quedado con el dinero de medio planeta y ahora el problema es que los bancos (sus mismas empresas) no tienen dinero líquido. A los conejillos les dieron su zanahoria (por ejemplo, fueron invitados un domingo a jugar al golf con su jefe inmensamente rico) y hoy están en el paro.
Pero han dejado un problemilla. Si no hay dinero, los bancos no pueden prestarlo. Ya han empezado de hecho unas fuertes restricciones del crédito que todos conocemos, porque ya no se dan hipotecas. La restricción del crédito es un torpedo contra la economía capitalista, porque casi todas las empresas necesitan préstamos para funcionar, dentro de la lógica de funcionamiento del "infalible" sistema capitalista. Miles de empresas cerrarán al no poder producir, y con ellas irán al paro millones de personas. Hasta aquí nada nuevo. Muchos expertos comparan esta crisis más o menos con el crack de 1929.
Ahora hay dos opciones: la buena y la mala, como en el chiste. Primero la buena: la buena es que estamos precisamente en uno de esos momentos en los que media humanidad puede introducir múltiples mejoras en el sistema que la rige. Este es el momento. Claro que esto exige cambiar mucho la mentalidad de la gente, pero como dice mi madre, a la fuerza ahorcan, uno no va al patíbulo cantando "I´m singing in the rain".
Yo aconsejo a muchos que, si pueden, se busquen un buen terrenito y aprendan a sembrar tomates y patatas. Algunos de los que leeis esto teneis algo parecido. En los próximos años deberíamos aprender a vivir sin todas esas cosas innecesarias que nos rodean. Como tampoco habrá dinero para publicidad ya no nos meterán ese coche tan bonito por las narices. No será tan difícil, ánimo.
La mala: la última crisis gorda, la del 29, se saldó con una guerra tremenda. Es un truco muy capitalista: si aumenta el paro, matemos a los parados. Vale, no es exactamente así, pero entre una cosa y la otra, a la guerra. Bueno, ya estoy cansado, seguiremos otro día, si puedo pagar la luz y el acceso a Internet.
Esas mascotas del capitalismo financiero han provocado una crisis mundial. Igual que esos conejos que se reproducen sin medida y acaban siendo un problema de orden público, los tiernos cachorrillos del régimen llevan camino de cargarse el sistema. Enhorabuena. Ahora va a resultar que mis héroes van al curro con corbatas de Armani.
Seamos sinceros. Lo que nos preguntamos en realidad no es ¿qué es la crisis? sino qué nos va a pasar a nosotros. Lo que viene será más o menos lo que sigue: estos conejillos becarios han dejado a medio planeta sin dinero gracias a su instinto depredador y a su nhabilidad para pisar al becario de al lado. Durante años hicieron méritos para inventar estafas financieras dignas de los maestros del Shaolín que le han hecho ganar mucho dinero a sus grandes jefes. Estos grandes jefes se han quedado con el dinero de medio planeta y ahora el problema es que los bancos (sus mismas empresas) no tienen dinero líquido. A los conejillos les dieron su zanahoria (por ejemplo, fueron invitados un domingo a jugar al golf con su jefe inmensamente rico) y hoy están en el paro.
Pero han dejado un problemilla. Si no hay dinero, los bancos no pueden prestarlo. Ya han empezado de hecho unas fuertes restricciones del crédito que todos conocemos, porque ya no se dan hipotecas. La restricción del crédito es un torpedo contra la economía capitalista, porque casi todas las empresas necesitan préstamos para funcionar, dentro de la lógica de funcionamiento del "infalible" sistema capitalista. Miles de empresas cerrarán al no poder producir, y con ellas irán al paro millones de personas. Hasta aquí nada nuevo. Muchos expertos comparan esta crisis más o menos con el crack de 1929.
Ahora hay dos opciones: la buena y la mala, como en el chiste. Primero la buena: la buena es que estamos precisamente en uno de esos momentos en los que media humanidad puede introducir múltiples mejoras en el sistema que la rige. Este es el momento. Claro que esto exige cambiar mucho la mentalidad de la gente, pero como dice mi madre, a la fuerza ahorcan, uno no va al patíbulo cantando "I´m singing in the rain".
Yo aconsejo a muchos que, si pueden, se busquen un buen terrenito y aprendan a sembrar tomates y patatas. Algunos de los que leeis esto teneis algo parecido. En los próximos años deberíamos aprender a vivir sin todas esas cosas innecesarias que nos rodean. Como tampoco habrá dinero para publicidad ya no nos meterán ese coche tan bonito por las narices. No será tan difícil, ánimo.
La mala: la última crisis gorda, la del 29, se saldó con una guerra tremenda. Es un truco muy capitalista: si aumenta el paro, matemos a los parados. Vale, no es exactamente así, pero entre una cosa y la otra, a la guerra. Bueno, ya estoy cansado, seguiremos otro día, si puedo pagar la luz y el acceso a Internet.
domingo, 14 de septiembre de 2008
El "Papa listo"
Alarma. No sé si se han fijado, pero este Papa domina a la perfección los vericuetos de la filosofía y las artes humanísticas en general. No debe sorprendernos, pues ya nos habían contado que se trata de un Papa eminentemente teólogo. La teología es quizás la única disciplina que los católicos han cultivado con maestría hasta el punto de que un buen estudiante de filosofía no puede conseguir su tan ansiado como inútil título sin haberse empollado bien a los mejores teólogos de la cristiandad. Un buen teólogo, en definitiva, se parece mucho a un buen filósofo y es capaz de convencernos de cualquier cosa, como por ejemplo, de la virginidad de una madre. Porque la comunicación es una asignatura que no les es ajena.
Viene este circunloquio a cuento del muy interesante viaje que el Papa acaba de hacer por tierras galas. Francia es un antiguo bastión de la cristiandad. Los historiadores saben que en épocas convulsas más de un Papa se ha refugiado en Francia y ha instalado la corte papal en el país de nuestros vecinos, desafiando fríamente el poder de Roma.
Los menos conocedores de la historia también saben que Francia es hoy una especie de reserva espiritual de occidente, esta vez en el buen sentido de la palabra: es uno de los países más laicos de Europa y del mundo, un proceso largamente luchado y obtenido con grandes convulsiones como la conocida revolución francesa. La mayoría de los franceses se declara agnóstico, según una reciente encuesta aireada a raiz del viaje papal. Francia es también la cuna de sabios, artistas y otras gentes de mal vivir surgidas de ese ambiente de liberalismo antirreligioso.
Cuán astuto es este Papa. Porque si lo que vemos en los telediarios se aproxima a la verdad (intuyo que en esto algo de agua lleva la corriente)el Papa ha ido a Francia a proponer un trato, que viene decir, en mis palabras, lo siguiente: yo no me meto con vuestro laicismo, pero me ofrezco para apoyaros en vuestra guerra contra la corrupción moral de occidente. Lo ha bautizado como "laicismo positivo". Por primera vez, un Papa (teólogo, no lo olvidemos), decide que puede encontrar aliados en un campo minado de agnósticos y ateos. Y eso lo dice un Papa consagrado a meter a la iglesia de nuevo en la ortodoxia religiosa, horrorizado con las prácticas de acercamiento de la liturgia apostólica a las costumbres del populacho.
En los brevísimos extractos del discurso del Papa que hemos visto en los medios de comunicación aparece la dialéctica fé-razón, aunque los periodistas que han cubierto los eventos no han llegado a darse cuenta de la importancia de la cosa. El Papa ha ido directamente a ver a los científicos del Instituto de Francia, un museo de viejos positivistas, a decirles estas cosas y a subrayar una que él sabe que puede poner en guardia a los sabios: que el humanismo está amenazado por un enemigo común dela fé y la razón. Ese enemigo lo constituyen los "ídolos modernos del culto al dinero, el poder, el tener e incluso el saber". Esta última parte de la frase no se la dijo, evidentemente a los sabios franceses sino a la muchedumbre de la explanada de Los inválidos, según cuenta hoy la prensa.
El Papa está tatando de erigirse en un líder de la moral, la educación, la espiritualidad, la disciplina, la razón, etc...valores largamente defendidos en occidente. Como el Papa sabe mucho de filosofía, también sabe que estos valores, o muchos de ellos, han sido defendidos también por los sectores más innovadores e izquerdistas del espectro social de occidente, mucho más en Francia. Y trata de ganarse la confianza de estos sectores que pueden llegar a compartir algunos de esos principios y, sobre todo, comulgan, con perdón, con la aversión a esta invasión de intrascendencia ultracapitalista. Pero ojo, porque en el fondo el Papa lo que está intentando es apoderarse de estos principios y valores que llevan muchos años siendo defendidos por la sociedad laica a precio de muerte.
Lo bueno del asunto es que por lo menos al iglesia tiene un líder cultivado, y no a un populista anticomunista a los Reagan como antes. Lo malo es que el tipo es listo y un tipo listo en la iglesia no puede ser nunca una buena noticia para lo que creemos en un mundo sin religiones torturadoras y opresoras. Porque al final, de lo que se trata es de que la multinacional siga ganando dinero.
Viene este circunloquio a cuento del muy interesante viaje que el Papa acaba de hacer por tierras galas. Francia es un antiguo bastión de la cristiandad. Los historiadores saben que en épocas convulsas más de un Papa se ha refugiado en Francia y ha instalado la corte papal en el país de nuestros vecinos, desafiando fríamente el poder de Roma.
Los menos conocedores de la historia también saben que Francia es hoy una especie de reserva espiritual de occidente, esta vez en el buen sentido de la palabra: es uno de los países más laicos de Europa y del mundo, un proceso largamente luchado y obtenido con grandes convulsiones como la conocida revolución francesa. La mayoría de los franceses se declara agnóstico, según una reciente encuesta aireada a raiz del viaje papal. Francia es también la cuna de sabios, artistas y otras gentes de mal vivir surgidas de ese ambiente de liberalismo antirreligioso.
Cuán astuto es este Papa. Porque si lo que vemos en los telediarios se aproxima a la verdad (intuyo que en esto algo de agua lleva la corriente)el Papa ha ido a Francia a proponer un trato, que viene decir, en mis palabras, lo siguiente: yo no me meto con vuestro laicismo, pero me ofrezco para apoyaros en vuestra guerra contra la corrupción moral de occidente. Lo ha bautizado como "laicismo positivo". Por primera vez, un Papa (teólogo, no lo olvidemos), decide que puede encontrar aliados en un campo minado de agnósticos y ateos. Y eso lo dice un Papa consagrado a meter a la iglesia de nuevo en la ortodoxia religiosa, horrorizado con las prácticas de acercamiento de la liturgia apostólica a las costumbres del populacho.
En los brevísimos extractos del discurso del Papa que hemos visto en los medios de comunicación aparece la dialéctica fé-razón, aunque los periodistas que han cubierto los eventos no han llegado a darse cuenta de la importancia de la cosa. El Papa ha ido directamente a ver a los científicos del Instituto de Francia, un museo de viejos positivistas, a decirles estas cosas y a subrayar una que él sabe que puede poner en guardia a los sabios: que el humanismo está amenazado por un enemigo común dela fé y la razón. Ese enemigo lo constituyen los "ídolos modernos del culto al dinero, el poder, el tener e incluso el saber". Esta última parte de la frase no se la dijo, evidentemente a los sabios franceses sino a la muchedumbre de la explanada de Los inválidos, según cuenta hoy la prensa.
El Papa está tatando de erigirse en un líder de la moral, la educación, la espiritualidad, la disciplina, la razón, etc...valores largamente defendidos en occidente. Como el Papa sabe mucho de filosofía, también sabe que estos valores, o muchos de ellos, han sido defendidos también por los sectores más innovadores e izquerdistas del espectro social de occidente, mucho más en Francia. Y trata de ganarse la confianza de estos sectores que pueden llegar a compartir algunos de esos principios y, sobre todo, comulgan, con perdón, con la aversión a esta invasión de intrascendencia ultracapitalista. Pero ojo, porque en el fondo el Papa lo que está intentando es apoderarse de estos principios y valores que llevan muchos años siendo defendidos por la sociedad laica a precio de muerte.
Lo bueno del asunto es que por lo menos al iglesia tiene un líder cultivado, y no a un populista anticomunista a los Reagan como antes. Lo malo es que el tipo es listo y un tipo listo en la iglesia no puede ser nunca una buena noticia para lo que creemos en un mundo sin religiones torturadoras y opresoras. Porque al final, de lo que se trata es de que la multinacional siga ganando dinero.
sábado, 13 de septiembre de 2008
Fosas sépticas del sistema (II)
Amig@s, lo de la iglesia en España es un asalto al sentido común. Ya han decidido quitarse las caretas y van a pecho descubierto. La Conferencia Episcopal se ha declarado "incompetente" para cumplir la orden del juez Garzón de poner a disposición de la policía judicial los archivos de las parroquias españolas, con el objetivo de identificar víctimas de la represión franquista y restituir la memoria de tantas personas asesinadas. ¿Quién se puede creer que ls archivos eclesiásticos no pueden aportar nada cuando poseen los datos de todo hijo de vecino nacido en España en los últimos siglos por pura imposición?
Para las víctimas propias sí que llevan buenos registros. Ya han logrado beatificar a buena parte de sus "caídos" en la guerra y cualquiera que entre en uno de sus establecimientos hosteleros repartidos por toda la geografía nacional (algunos de ellos sin declarar como tales) podrá comprobar cómo muchas congregaciones nunca olvidan a sus "mártires",a los que tienen bien identificados con estampitas y sus correspondientes fotografías impresas. A esos sí que han podido identificarlos y gracias a ello enterrarlos con dignidad.
Ya puestos a declararse incompetente, propongo a la Conferencia Episcopal que se declarase incompetente para otras cosas para las que realmente lo es. Que se declare incompetente,por ejemplo, para inmiscuirse en cuestiones morales, por ejemplo. No saben nada de ética ni de moral. Que se declare incompetente para influir en la educación de los niños, para intervenir en un proceso político,para tratar de imponer una creencia a la fuerza, abusando de la libertad de cada persona a decidir por sí misma en muchas cosas. Que se declare incompetente para saber discernir el bien del mal. Que se declaren incompetentes para regular cualquier cosa que afecte a personas que no comparten sus creencias. Que se declaren incompetentes para seguir con esa teoría absurda de que no existe separación de poderes entre su dios y los hombres. Que se declaren incompetentes, sobre todo, para traer paz y felicidad a las personas.
Para las víctimas propias sí que llevan buenos registros. Ya han logrado beatificar a buena parte de sus "caídos" en la guerra y cualquiera que entre en uno de sus establecimientos hosteleros repartidos por toda la geografía nacional (algunos de ellos sin declarar como tales) podrá comprobar cómo muchas congregaciones nunca olvidan a sus "mártires",a los que tienen bien identificados con estampitas y sus correspondientes fotografías impresas. A esos sí que han podido identificarlos y gracias a ello enterrarlos con dignidad.
Ya puestos a declararse incompetente, propongo a la Conferencia Episcopal que se declarase incompetente para otras cosas para las que realmente lo es. Que se declare incompetente,por ejemplo, para inmiscuirse en cuestiones morales, por ejemplo. No saben nada de ética ni de moral. Que se declare incompetente para influir en la educación de los niños, para intervenir en un proceso político,para tratar de imponer una creencia a la fuerza, abusando de la libertad de cada persona a decidir por sí misma en muchas cosas. Que se declare incompetente para saber discernir el bien del mal. Que se declaren incompetentes para regular cualquier cosa que afecte a personas que no comparten sus creencias. Que se declaren incompetentes para seguir con esa teoría absurda de que no existe separación de poderes entre su dios y los hombres. Que se declaren incompetentes, sobre todo, para traer paz y felicidad a las personas.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Las fosas del sistema
Ya sabemos que vivimos en una sociedad que premia a menudo con la fama a los que no han hecho nada importante por los demás. De modo que cuando encontramos por casualidad a algún héroe auténtico, hay que festejarlo. El miércoles pasado encontré una tribuna de uno de ellos en El País. Se llama Francisco Espinosa Maestre, nombre absolutamente desconocido para nosotros porque el sistema se encarga de hacernos perfectamente invisibles a estas personas.
Su profesión es historiador pero su heroicidad consiste en ser la persona que está elaborando el informe sobre la represión franquista que ha sido en parte entregado al juez Garzón. El informe ha logrado identificar a 130.000 desaparecidos o asesinados por la dictadura atroz de Franco y ha permitido dar pistas sobre su paradero a sus familiares. En la tribuna que firmó el otro día en El País, titulada "las fosas y la guerra", nos cuenta que sabe que quedan muchos más por identificar, que quiere seguir el trabajo pero pide la ayuda de organismos que, asegura, no se la están dando como debieran, y los cita expresamente:
-El ejército: tiene en su poder, o debería tenerlo, la documentación de múltiples "Auditorías de Guerra" cuya consulta es muy difícil por su dispersión. Lo único que pide Espinosa es que se concentre toda esa información y se eleve al archivo de Salamanca (al nuevo Centro Documental de la Memoria Histórica) de forma unificada.
-La Guardia Civil: institución que fue brazo ejecutor de la represión en cada pueblo a través de las comandancias militares locales. La documentación generada por esta represión se guardó, según Espinosa, en los puestos correspondientes de la Guardia Civil; de allí pasó a las comandancias de zona. Y de ahí se le pierde el rastro. ¿Dónde está? Que alguien conteste ya, por favor.
- La policía: La represión fue canalizada desde el primer momento, según Espinosa, a través de las Delegaciones Militares Gubernativas de Orden Público, cuyos archivos pasaron, tras la guerra, a las Jefeaturas Provinciales de Policía y allí se mantuvieron al menos hasta los años 80 (en el caso de Sevilla está documentado perfectamente: hasta 1984).
Espinosa arremete contra la "raquítica" Ley de memoria histórica aprobada por el Parlamento a iniciativa del Gobierno, de la que dice que ha sido ampliamente superada por la iniciativa del juez garzón, iniciativa que, paradójicamente, ahora apoya el Gobierno. Una muestra de cómo lass instituciones pueden llegar a perder el norte en un asunto que no debería admitir ambigüedades: lo explica perfectamente Espinosa: "El objetivo del movimiento por la memoria histórica no es castigar a los responsables de la represión franquista sino identificar a las víctimas, facilitar información a sus familiares y permitir su digna sepultura". Así de simple, porque se trata de cumplir derechos fundamentales.
Si permitimos que nos nieguen algo tan simple, que nos falten el respeto, es que ya hemos empezado de nuevo la cuenta atrás de la próxima masacre.
Su profesión es historiador pero su heroicidad consiste en ser la persona que está elaborando el informe sobre la represión franquista que ha sido en parte entregado al juez Garzón. El informe ha logrado identificar a 130.000 desaparecidos o asesinados por la dictadura atroz de Franco y ha permitido dar pistas sobre su paradero a sus familiares. En la tribuna que firmó el otro día en El País, titulada "las fosas y la guerra", nos cuenta que sabe que quedan muchos más por identificar, que quiere seguir el trabajo pero pide la ayuda de organismos que, asegura, no se la están dando como debieran, y los cita expresamente:
-El ejército: tiene en su poder, o debería tenerlo, la documentación de múltiples "Auditorías de Guerra" cuya consulta es muy difícil por su dispersión. Lo único que pide Espinosa es que se concentre toda esa información y se eleve al archivo de Salamanca (al nuevo Centro Documental de la Memoria Histórica) de forma unificada.
-La Guardia Civil: institución que fue brazo ejecutor de la represión en cada pueblo a través de las comandancias militares locales. La documentación generada por esta represión se guardó, según Espinosa, en los puestos correspondientes de la Guardia Civil; de allí pasó a las comandancias de zona. Y de ahí se le pierde el rastro. ¿Dónde está? Que alguien conteste ya, por favor.
- La policía: La represión fue canalizada desde el primer momento, según Espinosa, a través de las Delegaciones Militares Gubernativas de Orden Público, cuyos archivos pasaron, tras la guerra, a las Jefeaturas Provinciales de Policía y allí se mantuvieron al menos hasta los años 80 (en el caso de Sevilla está documentado perfectamente: hasta 1984).
Espinosa arremete contra la "raquítica" Ley de memoria histórica aprobada por el Parlamento a iniciativa del Gobierno, de la que dice que ha sido ampliamente superada por la iniciativa del juez garzón, iniciativa que, paradójicamente, ahora apoya el Gobierno. Una muestra de cómo lass instituciones pueden llegar a perder el norte en un asunto que no debería admitir ambigüedades: lo explica perfectamente Espinosa: "El objetivo del movimiento por la memoria histórica no es castigar a los responsables de la represión franquista sino identificar a las víctimas, facilitar información a sus familiares y permitir su digna sepultura". Así de simple, porque se trata de cumplir derechos fundamentales.
Si permitimos que nos nieguen algo tan simple, que nos falten el respeto, es que ya hemos empezado de nuevo la cuenta atrás de la próxima masacre.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Che, el argentino
Buenas, reabro la temporada bloguera tras el merecido descanso y consiguiente desconexión veraniega. Para no entrar de forma abrupta en los asuntos más peliagudos, vamos a empezar con nuestra particular crítica literaria. Aconsejo decididamente ver "Che, el argentino", pese a que las críticas que he leído en los medios "especializados" (es decir, los que ha puntuado por encima grandes orgías a lo hollywood tipo "Batman")la tachan de algo soporífera.
Soporífera para nada, si eres como yo, es decir, si te interesa la historia, la política bien entendida, los buenos documentales (esto no lo es, pero a la vez contiene documentos importantes), te apasiona y te encanta ver tratada la figura de los libertadores de Cuba por primera vez como lo que fue: una proeza inconcebible sin el concurso de auténticos "locos" que contruyeron con "amor al prójimo" (son palabras que extraigo de las respuestas del Ché a una periodista estadounidense, tras y como se transcribe en la peli)una resistenia al régimen de Baptista que terminó derrocando al dictador y consagró la victoria de estos locos y su revolución.
La película, aunque intercala las mejores alocuciones del Ché en la ONU, ya como Ministro cubano (también recreadas por un Benicio del Toro formidable), es en realidad una reconstrucción bastante minuciosa del período comprendido entre en momento en que Ché y Castro se conocen en una reunión clandestina en ciudad de México, hasta ¡ay!, la penúltima victoria en Santa Clara y consiguiente marcha hacia La Habana. Incluye por tanto, como ya he dicho, el modo en que constituyeron la alianza rebelde en Sierra Maestra y las guerrillas posteriores, incluso podrá decirse que la película se convierte también, a veces, en una película de guerra.
Ahí está el único problema, que te deja con la miel de la entrada triunfal en La Habana, en los labios, porque según los autores esto está siendo objeto de ua segun da película.
Pero lo mejor es que en esta ocasión el director, Soderberg, no ha surido la terrible tentación de hacer una de esas típicas películas de "yo no juzgo al personaje y dejo que todas las posiciones hablen": NO. Esta vez los miembros del ejército de baptista son malísimos y todos nos encogemos en el sillón esperando que los buenos, o sea, las tropas del Ché, ganen las batallas. En fin, una buena pelñícula de Soderberg y creo que un buen documento sobre el personaje del Che Guevara. Besos
Soporífera para nada, si eres como yo, es decir, si te interesa la historia, la política bien entendida, los buenos documentales (esto no lo es, pero a la vez contiene documentos importantes), te apasiona y te encanta ver tratada la figura de los libertadores de Cuba por primera vez como lo que fue: una proeza inconcebible sin el concurso de auténticos "locos" que contruyeron con "amor al prójimo" (son palabras que extraigo de las respuestas del Ché a una periodista estadounidense, tras y como se transcribe en la peli)una resistenia al régimen de Baptista que terminó derrocando al dictador y consagró la victoria de estos locos y su revolución.
La película, aunque intercala las mejores alocuciones del Ché en la ONU, ya como Ministro cubano (también recreadas por un Benicio del Toro formidable), es en realidad una reconstrucción bastante minuciosa del período comprendido entre en momento en que Ché y Castro se conocen en una reunión clandestina en ciudad de México, hasta ¡ay!, la penúltima victoria en Santa Clara y consiguiente marcha hacia La Habana. Incluye por tanto, como ya he dicho, el modo en que constituyeron la alianza rebelde en Sierra Maestra y las guerrillas posteriores, incluso podrá decirse que la película se convierte también, a veces, en una película de guerra.
Ahí está el único problema, que te deja con la miel de la entrada triunfal en La Habana, en los labios, porque según los autores esto está siendo objeto de ua segun da película.
Pero lo mejor es que en esta ocasión el director, Soderberg, no ha surido la terrible tentación de hacer una de esas típicas películas de "yo no juzgo al personaje y dejo que todas las posiciones hablen": NO. Esta vez los miembros del ejército de baptista son malísimos y todos nos encogemos en el sillón esperando que los buenos, o sea, las tropas del Ché, ganen las batallas. En fin, una buena pelñícula de Soderberg y creo que un buen documento sobre el personaje del Che Guevara. Besos
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