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Bienvenid@s.En este blog tratamos de seleccionar, analizar y difundir la información útil de actualidad desde el compromiso con valores que priman la justicia social y la igualdad de todas las personas. Intentamos eludir la censura que muchas empresas editoras aplican a sus propios contenidos periodísticos para que no entorpezcan sus objetivos económicos y/o políticos. Necesitamos una nueva forma de transmitir la información y este puede ser un buen formato para empezar de nuevo...

lunes, 26 de enero de 2009

Cuidado con el negacionismo del holocausto

Benedicto XVI, que no da puntada sin hilo, ha rehabilitado al historiador William Williamson. La noticia no figura como la más grande en los principlaes medios pero sí aparece suficientemente contada. Williamson niega las dimensiones millonarias que la historia oficial ha venido dando del holocausto cometido contra los judíos por los nazis. Junto con este señor, la iglesia católica y diversas autoridades religiosas de otros países mantienen viva una teoría negacionsita del holocausto. No es casualidad que ahora el ultra ortodoxo Papa alemán Ratzinger rehabilite a los negacionistas. En mi opinión, esta teoría, mal administrada, puede servir de mucha ayuda a los sionistas (aquellos que defienden que el Estado de Israel está por encima de los derechos del pueblo palestino a vivir en paz en su tierra) en su intento por demostrar que está rebrotando el antisemitismo en el mundo.

Entendería el negacionismo si se basara en una cuestión de mentira pura y dura. Pero no lo entiendo si el propio Williamson reconoce que las víctimas de los nazis pudieron ser 300.000 en vez de 6 millones. ¿Realmente sería menos abominable que los nazis hubieran asesinado a 300.000 personas? Puestas en fila siguen siendo muchas. Por otra parte, existieran o no las cámaras de gas, como defiende Richardson, el maltrato humano que los nazis dieron en muchos países de Europa a los judíos está debidamente documentado por millones de escritos,grabaciones etc...pero, sobre todo, por la experiencia física de personas de carne y hueso, muchas de ellas muy conocidas antes de ser perseguidas, torturadas y asesinadas (o no)y que dejaron debida constancia documental de su sufrimiento.

Recomiendo a los que quieran tener una evidencia impactante de este extremo, que lea el libro de Irène Némirovsky, "Suite francesa". En este libro, la ya entonces famosa escritora Nèmirovsky deja constancia de cómo, poco a poco, la sociedad francesa en la que vivía plenamente integrada le fue haciendo cada día la vida más difícil hasta que un día la entregó sin más al proyecto nazi de exterminio. Acabó su vida en el temible Auswitch junto con otros muchos (¿300.000, 2 millones?) y, con ella, sepultaron un montón de proyectos felices de una escritora en auge. En su agonía cotidiana, su familia llegó a convertirse apresuradamente al catolicismo para sobrevivir. Lógicamente, no pudo terminar el libro. "Suite francesa", que es además una crítica ácida a la hipocresía de toda una sociedad que la abandonó al poder del más fuerte, íba a tener cinco partes. Nèmirovsky sólo pudo escribir dos.

Mientras nos enredamos en una discusión numérica, estamos olvidando algo muy importante: se están cometiendo otros exterminios en el mundo actual y no estamos haciendo lo suficiente para evitarlo. Hay un principio psiquiátrico que dice que un maltratado tiene muchas posibilidades de repetir en otros los malos tratos recibidos. Parece que a los pueblos les puede ocurrir lo mismo. Creo que es más útil esta teoría si queremos acabar con el holocausto que se está cometiendo contra los palestinos.

jueves, 15 de enero de 2009

Nuestra leyes persiguen la negación del genocidio

Una nueva Ley europea contra el racismo y la xenofobia ha sido aprobada y posteriormente completada por la Comisión Europea con un régimen sancionador que reserva más de tres años de cárcel a los que incurran en delitos que se puedan considerar xenófobos o racistas. Dentro de esa defición, los legisladores se han cuidado de incluir como delito "la apología pública, la negación o la trivialización flagrante de los crímenes de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra..." en conexión y coordinación con la definición de la Corte Penal Internacional.

El artículo 6 del Estatuto de la Corte Penal Internacional confiere a esta institución jurisdicción respecto al genocidio tal como se define en el artículo II de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, de 1948. Ahí se establece que si se cometen crímenes con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, pueden constituir genocidio los siguientes actos:

-Matanza de miembros de un grupo.
-Lesión grave a la integridad física o mental de miembros de un grupo.
-Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.
-Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo.
-Traslado por la fuerza de niños de un grupo a otro grupo.

A pocos se nos escapa que la definición recogida por la Corte Penal Internacional (que bebe directamente de la decretada en 1948, tras el genocidio cometido por los nazis contra los judíos) se dirige e perseguir a los llamados "negacionistas del holocausto", es decir, a aquellas personas o grupos que niegan que los nazis cometiesen semejante atrocidad.

Pero eso no quita que estos supuestos se están produciendo actualmente en Oriente Medio, y nadie parece darse por aludido. Es posible que haya ya, por lo tanto, un resquicio tanto por la vía penal internacional como por la legislación de la UE para exigir a nuestras autoridades que apliquen nuestas leyes contra los que niegan el genocidio que se está cometiendo contra los palestinos. La política exterior de nuestros países no puede ir nunca en contra de nuestras propias leyes.

Mi propuesta es que iniciemos una campaña para que bajo ese epígafre pueda ser igualmente juzgado y condenado aquel que aún mantenga ideas como que el genocidio cometido en Palestina es un simple acto de guerra cometido en legítima defensa, o que los niños palestinos mueren porque los usan como escudos humanos.

miércoles, 14 de enero de 2009

Roma no paga a traidores

Cuántos ejemplos tiene la Historia que anticipan la decepción que debe de estar sufriendo en estos momentos el ex presidente del Gobierno, José María A*nar. Su dueño, el presidente americano a punto de irse por la trastienda, acaba de hacer un último esfuerzo para pagar a sus más íntimos compinches los favores recibidos. Ha reunido en Washingt*n al primer ministro británico, Tony Bla*r, al colombiano, Álvaro Ur*be y al australiano, John How*rd, y les ha entregado una de las más distinguidas condecoraciones de Estados Un*dos.

Azn*r, el conejito de Duracell de la guerra contra Irak, no estaba en ese acto. El amo al que tanto ha hecho la pelota ni siquiera lo ha considerado tan importante como el australiano, que ni siquiera tuvo que hacerse la famosa foto de las Azores, como "potencia atacante".

Desde el punto de vista de la rentabilidad personal, el apoyo de Aznar a la guerra contra el pueblo de Irak también ha sido, pues, completamente inútil. El daño sufrido por el pueblo iraquí y también por el pueblo español como consecuencia de su irresponsable apoyo a un conflicto bélico declarado ilegal por la ONU, se ha quedado en nada, no ha recibido ni las caricias de despedida de su amo. Se ha derramado sangre por una improbable perspectiva de promoción personal.

Esto demuestra cuán peligroso e indigno es no tenerse respeto a sí mismo. Azn*r no se respetaba a sí mismo, y así es imposible respetar a nadie, y mucho menos, que te respeten. Así se paga esa alianza servil con el amo. Pero esto ya estaba inventado hace muchos siglos, con el "Roma no paga a traidores" con que despachaban los romanos (antes de echarlos a los leones)a los traidores de otro ejército que trataban de venderles secretos del enemigo.

lunes, 12 de enero de 2009

El sistema sigue intocable

Han pasado muchos meses (más de un año) desde que se vio venir que las cosas no podían seguir como estaban en el sistema económico que nos sojuzga. Se han hundido las bolsas, han quebrado algunos bancos y otros no lo han hecho porque los gobiernos les han dado el dinero de los ciudadanos para que sigan exigiéndonos cada mes la cuota de la hipoteca y nos manden al paro y sin vivienda.

De todas las medidas posibles que se podían adoptar, sólo se han adoptado de forma clara y contundente las que consisten en dar dinero público a las empresas que peor se han portado. Como recuerda Joaquín Estefanía hoy en El País, muchos meses después de que todo el mundo sepa que hay que cambiar el sistema económico, no se ha hecho nada realmente tendente a cambiarlo. Algunas de esas medidas se propusieron en la famosa cumbre del G-20 como urgentes, y ahí están, congeladas en el frío invernal: cito a Estefanía: no hay nuevas normas contables, no hay ningún nuevo artículo añadido al primitivo sistema de regulación financiera que ha provocado este robo, las agencias de calificación de riesgo (que son aquellas entidades que cobraban un pastón por decir que las hipotecas basura de los bancos quebrados eran seguras) siguen operando como si tal cosa y siguen acreditando la fiabilidad de los mismos bancos. ¿Quién puede confiar? Nadie, ni siquiera los bancos se prestan entre sí porque, evidentemente, no se fían unos de otros. Tampoco se ha ampliado la mesa de países integrantes de ese nuevo orden económico mundial. Es decir, nada. Una reflexión: Cuando acabó la Segunda guerra mundial, los venecedores, con Estados Unidos a la cabeza, establecieron las reglas del juego políticas y económicas que nos están rigiendo ahora. La diferencia entre entonces y hoy es que, que yo sepa, los creadores y sostenedores de este sistema imposible no han sido derrotados y no parece que en el horizonte se dibuje tal posibilidad.