Seguidores

Bienvenid@s.En este blog tratamos de seleccionar, analizar y difundir la información útil de actualidad desde el compromiso con valores que priman la justicia social y la igualdad de todas las personas. Intentamos eludir la censura que muchas empresas editoras aplican a sus propios contenidos periodísticos para que no entorpezcan sus objetivos económicos y/o políticos. Necesitamos una nueva forma de transmitir la información y este puede ser un buen formato para empezar de nuevo...

lunes, 25 de junio de 2007

Una cosa no siempre lleva a la otra

Debemos andar con precaución con las opiniones que leemos/escuchamos. Lo más importante es ser consciente en todo momento que lo que se está leyendo/oyendo proviene de personas de carne y hueso, como nosotros. En segundo lugar, leer sólo aquellas opiniones que están vertidas en un contexto en el que queda claro que se trata de una opinión. La opinión es útil como un elemento más de valoración, siempre que sepamos contextualizara bien como lo que es: el argumentario de una parte con o sin intereses directos en el asunto.

Hoy llamo la atención sobre una opinión claramente desafortunada. Un editorial de El País sobre la muerte de 6 soldados españoles de misión en Líbano, termina diciendo que se trata de "un tributo que hay que saber pagar" por parte de una "potencia europea, octava economía mundial".

Con independencia de que se comparta o no la necesidad de mandar tropas a Líbano, lo que está claro incluso para el lector más despistado es que tener una economía saneada no explica ni justifica bajo ningún comcepto que haya que mandar tropas a morir y/o matar a ningún sitio.

Este argumento peca de atribuir el bienestar económico a un determinado modelo de liderazgo basado en el uso de la fuerza militar, cuyo máximo exponente son países anglosajones. Y, por ejemplo, en el caso de España, esto no es así. España siempre ha prosperado en paz y con respeto.

lunes, 14 de mayo de 2007

Cuidado con los que quieren enredar con las ONG

Cuidado con artículos de opinión de poca calidad informativa que se cuelan en la prensa que muchos ciudadanos consideran seria más seria sin que nadie lo advierta. El pasado 11 de mayo de 2007 El País publicó un artículo de opinión firmado por Mosisés Naim. La conclusión de esta persona es que "instituciones especializadas" (sic) deben controlar mejor a las ONG que pululan por el mundo (por ejemplo, investigando la procedencia de sus fondos etc...) porque muchas de éstas son, en realidad, lo que él denomina con el término ONGO (Organizaciones No Gubernamentales controladas por Gobiernos)disfrazadas. Estas ONGO constituyem, según el articulista, "una amenaza para la democracia".

Menos mal que el firmante al menos tiene la decencia de confesar que él mismo pertenece a un a ONG que otros consideran una ONGO de la Casa Blanca. Pero una vez dicho esto, y ante la sorpresa del lector desperezado, el señor Naim aporta una retahila de ONG sospechosas de ser en realidad ONGO que, curiosamente, casi todas están radicadas en países a los que la Casa Blanca considera poco amigos.

Para enredar con la terminología al lector poco atento, el autor califica a estos países como no democráticos. Y entre ellos cita a Venezuela. Un país que, como todo el mundo sabe, celebra elecciones generales limpias, algo ratificado por un ejército de observadores de la ONU. Que a alguien no le guste el Gobierno salido de las urnas no le capacita para dejar de considerarlo democrático. Hay muchos que ya están empezando a llamar democráticos sólo a aquellos países que les siguen la corriente.

Por lo tanto, ojo avizor, porque hay quienes trabajan cada mañana precisamente en la búsqueda del mejor modo de darnos el cambiazo y engañarnos. Pero nosotros no nos dejamos, ¿verdad?

jueves, 10 de mayo de 2007

Refutemos tópicos: en las Cámaras se trabaja

Decía en la anterior entrada que en breve os contaría algunas cosillas interesantes sobre el poder lesgislativo o las Cámaras como también son conocidas. En España estas instituciones son el Congreso y el Senado; en ellos se elaboran las leyes y normas por las que nos regimos. Uno de los lugares comunes más frecuentes sobre estos sitios es que son aburridos, tanto que los políticos se ausentan o se duermen en los escaños.

Como siempre, esta es la imagen distorsionada que se ofrece a través de la selección que realizan las televisiones de lo que allí se ventila. Cada semana en esas salas se discuten miles, y digo bien, miles de asuntos de interés ciudadano, debates que nunca ven la luz o, todo lo más, merecen un breve en el diario local de turno. Muchas de esas discusiones no tienen como escenario el lujoso salón de plenos ni como tema central un controvertido asunto de Estado; se dearrollan en la intimidad de una salita pequeña donde tres o cuatro políticos de distinto signo, de los de tercera fila, se afanan por llegar a un acuerdo sobre la construcción de un puente en Badajoz, sobre la concesión de una ayuda a un centro de discapacitados de Jaén etc...

Añado otra cuestión: todos los miembros del Gobierno tienen que dedicar, quieran o no, hasta dos días de la semana para dar cuenta de lo que están haciendo ante los representantes de los demás grupos políticos, ante los representantes de los ciudadanos. Esto se hace y va a misa, aquí en España y en otros países. NO es verdad que los políticos hacen lo que quieren; afortunadamente están sometidos al control de las Cámaras, de los representantes de los ciudadanos.

miércoles, 9 de mayo de 2007

La política real es buena, debemos ser políticos

Ya es hora de que alguien reivindique el valor que tiene la política en nuestras vidas. Ya está bien de que lo político sea malo y de que cualquier cosa que se le contraponga es mejor, por ejemplo, el mercado.

Es frecuente oir a gente pública decir barbaridades de esta guisa: "Esa decisión no debe tomarse con criterios políticos, sino de mercado"; o "hay que despolitizar tal o cual debate o asunto".

Lo leemos y lo escuchamos y nos lo creemos a pies juntillas, y renunciamos a ejercer nuestro más sagrado don: el del análisis y la reflexión. Pues vamos a traducir: en los países más o menos democráticos (sobre la democrcia real reflexionaremos en capítulo aparte), la política es la única garantía que tenemos de que, al menos, elegimos de vez en cuando a la gente que va a decidir sobre los asuntos cotidianos que nos afectan (los precios, las normas etc...).Todos deberíamos desear que, para los asuntos de esta índole, las decisiones se tomen con criterios políticos porque al menos tratan de tener en cuenta la opinión colectiva. Por su parte, los políticos son simplemenmte los profesionales de la política, es decir, tan buenos y tan malos como el resto de los mortales.

¿Elegimos al presidente de la Coca-Cola? ¿Elegimos al presidente del Banco Mundial, de la ONU, y del FMI? ¿Elegimos a los dueños de los bancos? Entonces, ¿por qué es deseable que las decisiones que nos afectan se hagan con criterios de mercado y no con criterios políticos?

De modo que no nos traguemos las cosas sin siquiera intentar masticarlas, por favor. Las decisiones que toman las instituciones señaladas arriba nos afectan muchísimo, y la mayoría de las veces muy negativamente. Sin embargo todos coinciden: "hay que despolitizar el debate, esto no es serio, está usted politizando un asunto que debe estar sometido a la ley de la oferta y la demanda".... Huyamos de estos anti-argumentos (parecen argumentos pero no usan ninguna argumentación).

En la próxima entrada, por cierto, voy a contaros cosas interesantes de uno de los pilares del Estado de Derecho, pero también uno de los más desconocidos: el legislativo.

viernes, 27 de abril de 2007

Falta de medios en los medios

Buenas; hoy vamos a a hablar sobre la falta de trabajadores(o recursos humanos, como eufemísticamente se dice hoy) en los medios de comunicación. Los que trabajamos actualmente en gabinetes de prensa nos encontramos a menudo con un greve problema: Si tratamos de convocar a los medios a un acto de emergencia a última hora (por ejemplo, un accidente grave con víctimas mortales), nos encontramos con que esos medios de comunicación tienen miles de problemas para acudir. ¿La razón? Que no disponen de medios (o sea, de personas) para acudir a la cita, por importante que esta sea. Dicho de otro modo: que no contratan a nadie, que trabajan cuatro muy mal pagados y no llegan a ningún sitio a tiempo. Y lo peor de todo: que al propietario de la gencia le impopra un bledo todo esto que estamos contando.

Esta situación es muy grave para el ciudadano si tenemos en cuenta que la principal fuente de información a tiempo real son las agencias de noticias (para los no iniciados: Efe, France Press, Associated Press(AP), etc...). Las agencias eran, hasta hoy, nuestro principal aliado: la garantía de que, casualmente, había alguien cerca del suceso en aquel momento o , en su defecto, se que conocía alguien que estaba por allí y/o que sabe explicar qué pasó.

Pues estas agencias, al menos en España, ya tienen problemas para cubrir noticias de primer orden por una sencilla razón : les falta personal, en primer lugar, y personal cualificado,en segundo lugar. Es decir, que ya no hacen falta para nada, porque sus clientes, periódicos, televisiones etc... se inventan directamente las noticias. "¿Para qué va a venir ahora un testigo directo de la tragedia a cambiarnos el titular que nos interesa?".

Por lo tanto, es bueno que sepais, queridísimos lectores, dos cosas:

-Primera: que la información periodística acerca de lo que pasa en el mundo es cada vez menor, es decir, que cada vez cuesta más trabajo enterarse de qué está pasando de verdad. (Lo de África merece capítulo aparte.)


-Segunda: Que la calidad informativa de los sucesos que a duras penas consiguen cubrir está por debajo de los niveles exigibles, dado el estrés al que someten a los becarios.

No es por meter miedo, pero asesinatos muy recientes como la de un tal V.. Pu**n están dejando claro que la prensa ha dejado de ser un contrapoder, tal y como nació en el siglo XVIII. Los dictadores de las principales potencias están hoy más seguros que nunca.

Hay un motivo muy claro: la opinión pública ha pasado a mejor vida. Nadie va a mover ningún resorte del poder por el "simple" hecho de que mueran cientos de miles de personas a manos de un líder mundial. Habrá otro líder, aunque sea rival del primero, que pretenda justificar en breve otra matanza. Así que, mejor "buen rollito" entre los dos y si tú no te metes yo no me meto.

Seguiremos

miércoles, 18 de abril de 2007

El análisis, un buen aliado

Siguiendo la estela de mi última entrada, culminábamos aquel texto diciendo que hacen falta más análisis de prensa de calidad y menos "periodismo" de declaraciones, que no aportan nada al lector. ¿Por qué no se prodiga el análisis? Por una cuestión de mercado: es mucho más fácil colocar mensajitos sueltos de breve duración que enfrentarse a la ardua tarea de documentarse en profundidad y de saber de qué se está hablando. Por eso triunfan formatos basados en el mensaje breve (televisión en notoicias-píldora, diarios gratuítos, revistas llenas de fotos grandes y titulares imposibles etc...).

Estos formatos son más populares, porque el consumidor no tiene que hacer nada: sólo devorar los mensajes ayudado por las imágenes, para digerirlos rápidos y expulsarlos de nuevo. Puedo llamar a esto información basura sin ningún remordimiento hacia muchos de mis colegas.

Debemos pelear contra eso y consumir productos informativos de calidad. De entre ellos traigo aquí por su alto valor y escasa presencia en los medios de comunicación epañoles, el análisis. Un análisis es un artículo firmado por un periodista curtido, instruído y avezado en una determinada área periodística. Por ejemplo, en Oriente Medio.

En nuestro país pueden encontrarse análisis todos los días, pero especialmente los fines de semana en el diario El País, muchos de ellos de auténtica calidad.Suelen escribirlos gente que sabe de lo que está escribiendo, que ha cubierto muchas batallas en ese frente y que aporta luz sobre los úténticos motivos de fondo que se esconden tras los titulares del telediario.

En diarios de poca solvencia es muy difícil distinguir un buen análisis de un triste panfleto opinativo, por lo que sólo puedo recomendar la lectura ávida de análisis de los diarios como El País, Le Monde, NY Times o W. Post, y en general de los diarios considerados de referencia en los países más avanzados en derechos civiles. Eso sí, debemos tener siempre presente el sesgo ideológico que acompañará los escritos de acuerdo con el medio en el que se inserta. En los casos referidos anteriormente, este sesgo ideológico, bien identificado, no impide disfrutar de informaciones muy útiles para saber la verdad de lo que está pasando en los asuntos aque tratan.

¿Cómo encontrarlos? En general se sitúan en lugares cercanos o dentro de las páginas de opinión e Internacional, aunque no deben confundirse con un artículo de opinión. No lo son. En algunos medios los identifican claramente mediante un pequeño cintillo con la palabra "Análisis" o similar. En otros casos no. Pero basta echar una ojeada al titular, que ya nos va avisando de qué se trata. Si os sirve como guía, los análisis suelen sder más frecuentes sobre temas de Internacional y suelen tener títulos cortos e indicativos de una encrucijada, algunos incluyen una interrogaión : "El laberinto belga"; "Oriente Medio: un callejón con salida"; "El dilema del Presidente"; "Economía española: un boom que se ralentiza"; "La vivienda ¿fin del ciclo?" etc...

jueves, 12 de abril de 2007

¿A quién beneficia la polémica?

En la entrada anterior abordamos el papel de la polémica en los medios de comunicación. Son uno de los principales ingredientes del periodismo de hoy, para nuestra desgracia.

La confrontación de opiniones no es mala por sí misma si alimenta un debate sano y sobre todo real, no sostenido artificialmente. El problema surge cuando, como ocurre actualmente con frecuencia, los medios de comunicación prescinden de su deber de corroborar los datos que les facilitan sus fuentes y se centran exclusivamente en contraponer los argumentos. En algunos casos incluso aunque uno de esos argumentos sea total y descaradamente descabellado y atente contra el sentido común.

De este modo es muy frecuente que parte de la prensa, sobre todo la que hace información política, caiga en lo que en comunicación llamamos despectivamente "guerra de declaraciones". Que alguien declare el Día Mundial sin Guerra de Declaraciones" y habrá llegado la paz al mundo en un sólo día.

Este recurso periodístico no sólo es nocivo, sino completamente inútil para enterarse de verdad de lo que pasa, que es la esencia de la utilidad del periodismo. En una guerra de declaraciones el periodista se limita a trasladarnos casi literalmente las declaraciones que realizan dos o tres personas, generalmente contrapuestas. Eso sí, sin molestarse siquiera en aclarar al lector que lo que dice una de las partes es una idiotez. "Ah, es que yo soy imparcial", pueden responderte estos inmisericordes informadores. Falso, eres parcial si otorgas a una mentira evidente la misma categoría que has otorgado al que actúa con sensatez, al que dice cosas creíbles. Para eso está el periodista: para filtranos a los lectores la información. No hay que estar en contra de que se citen las declaraciones, pero sí advertir al lector de que una de las opiniones no puede ser cierta por motivos que el periodista ha comprobado por sí mismo. Ese es el valor añadido de nuestro trabajo, así que os recomienndo fervientemente, escasos lectores, que huyais de estas informaciones, y os fijeis más en los análisis de prensa. Por cierto, un género periodístico casi inexistente en España.

martes, 10 de abril de 2007

Desconfíen de las "polémicas"

Uno de los defectos más perniciosos del oficio periodístico consiste en caer en la tentación de hacer informaciones basadas en la polémica. La polémica es un recurso muy fácil que consiste en buscar (o encontrar)una opinión para aposteriormente buscar a quien sabemos que no la comparte en absoluto para confrontarlas. ¡Estupendo! Ya tenemos titular: "Poémica entre fulano y mengano por el color de las abejas".

En ocasiones, se montan titulares con la palabra "polémica", "enfrentamiento" u otras similares simplemente porque alguien sugiere una idea nueva que difiere, aunque sea poco, de la expresada anteriormente y en otro contexto diferente, por otra persona. En este caso nos encontramos ante un periodista que une a la natural manipulación que hace de la información el escaso trabajo que le cuesta publicar su adulterada y artificial polémica.

La/el periodista que se confía a la información basada en la polémica prescide automáticamente de uno de los mejores recursos de que dispone: su propia visión como observador de las cosas, la confianza que se supone le otorgan sus lectores/oyentes/televidentes para que interprete la realidad. Su formación como persona que decide enterarse de verdad de lo que pasa.

La mayoría de las polémicas las montan artificialmente los asesores de aquellos personajes públicos a los que más les perjudica la verdad. Un ejemplo: es evidente para todo el planeta que el 11 de marzo de 2004 hubo un atentado en Madrid provocado por unos terroristas islamistas. Esta verdad era "de la buena", como dice ese anuncio, pero a un determinado grupo en España (Y sólo en España)le interesaba que la gente creyese que había sido otro grupo terrorista el autor, esta vez ETA. Solución: se monta una teoría de conexiones y conspiraciones y con ello se logra un propósito: que la gente no termine de creernos a nosotros pero que también dude de la realidad. ¿Cómo se ha logrado? Fabricando una realidad que oponer a la del grupo de gente que simplemente cuenta la verdad. ¿Por qué ocurre esto? Sencillamente porque ha fallado el gran intermediario: el informador veraz e independiente. Cada vez es más fácil que los periodistas no informen sobre lo que ven, que no empleen los recursos académicos aprendidos para valorar la realidad, bien por falta de capacidad (las menos de las veces), bien por censura en los medios de comunicación para los que trabajan.

El resultado va a ser desastroso en breve: el periodismo como profesión está entrando en un claro y merecido desprestigio porque los informadores están haciendo, en gran parte, dejación de sus resposabilidades profesionales. Esa dejación está alentada en la mayoría de los casos, por los medios de comunicación a los que pertenecen, y éstos, a su vez, lo están por los grupos empresariales a los que deben rendir cuentas. Seguiremos tratando este tema.

viernes, 30 de marzo de 2007

La subida de los tipos de interés no es un tsunami: se debe a la decisión de personas de carne y hueso

Uno de los temas peor tratados por los medios de comunicación hoy en día es la información económica que más directamente afecta a los ciudadanos. Hay que destacar el tratamiento informativo que se da a la subida de los tipos de interés y especialmente a las subidas que afectan drásticamente a nuestras hipotecas. Que levante al mano quien sepa poner nombre y apellidos a la persona que, hoy en día, es el máximo responsable de que las hipotecas sufran una subida media de 70 euros cada 6 meses desde hace más de un año. Pueden usar el comodín del público.

No es fácil entenderlo, pero la mayoría de los medios de comunicación tratan esta información como si la subida de los tipos fuera algo así como un tsunami, o un terremoto: una fuerza de la naturaleza. En esa línea, propongo titulares imaginativos, como: "Registrada una subida del Euribor de 7 grados en la escala Ritcher".

Existen responsables directos e indirectos de estas decisiones y los ciudadanos tienen derecho a conocerlos. Nada impide a la prensa citar a estos señores, y de hecho los citan en determinados contextos: salen en las páginas de Economía de los periódicos generalistas y en los diarios económicos, pero se hace de tal manera que pocos ciudadanos son capaces de identificarlos directamente como los máximos responsables de las subidas de sus hipotecas. Retemos a los periódicos a dar las noticias de subidas del Euribor de la siguiente manera: "Fulanito decide que se suban los tipos un X%, lo que incidirá en la subida de las hipotecas".

O bien: "El mercado hace subir el Euribor un x% por la decisión de Menganito de subir los tipos".

No siempre subir los tipos es malo: controla la inflación, pero tenemos derecho a explicar y a que se nos expliquen las cosas tal y como suceden.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Más ejemplos de declaraciones confusas: la guerra de Afganistán

Si nos atenemos a una información que publica hoy El País, la ONU avisa de que la insurgencia talibán está "más envalentonada por sus éxitos estratégicos que descorazonada por sus fracasos tácticos".

Puers bien, usado con acepción bélica, según el Diccionario de la RAE, ambos términos, táctico y estratégico, significan prácticamente lo mismo, hacen referencia al arte "de disponer los medios militares para el combate" en el primer caso y de "dirigir las operaciones militares para el combate" en el segundo.


Mucho nos tememos que en este caso alguien flirtea con la confusión, con el único objetivo de no presentar un panorama excesivamente negativo y evitar reconocer algo que en términos bélicos se puede expresar de una manera muy simple, como en el fútbol: "Vamos perdiendo".

martes, 27 de marzo de 2007

Ojo a las trampas del lenguaje en los medios de comunicación

Los periodistas caemos a menudo en las trampas de lenguaje que tienden otros profesionales de la comunicación (anunciantes sobre todo) : Ayer, una noticia de TVE-1 hablaba de los hurtos que se producen en los grandes centros comerciales y el presentador repitió con diligencia lo que seguramente le habían contado los propios afectados (es decir, los jefes de prensa de las grandes superficies): "Este año los grandes centros comerciales han perdido X millones de euros debido a los hurtos".

Falso: las pérdidas, en términos empresariales, significan literalmente un saldo negativo en la cuenta de resultados. Si la expresión fuera cierta, estas empresas habrían entrado en pérdidas (lo contrario a beneficios). La realidad es otra.
Con hurtos o sin ellos estas empresas obtienen cada año más beneficios.

El periodista de TVE-1 debería haber dicho lo siguiente: "Este año los grandes centros comerciales ha dejado de ingresar (y de lucrarse añado yo) X millones de euros", o mejor aún, "han dejado de facturar X millones de euros". Y si fuera especialmente riguroso, el periodista debería añadir: "Pese a ello, estas empresas facturaron el año pasado X millones de euros y sus beneficios fueron de X millones de euros".

La táctica funciona: si los centros comerciales emplean la palabra pérdida, poco a poco colocan el mensaje de que son unas pobres víctimas de una gran red de ladrones organizados. Seguiremos hablando de comunicación.

lunes, 26 de marzo de 2007

Me presento

Me llamo Daniel, Dani para algun@s, estoy estrenando mi blog. En este espacio voy a escribir sobre muchas cosas: sobre lo que me gusta y sobre lo que no. Expondré mis opiniones sobre eso que llaman la actualidad, pero intentaré contar lo que no se cuenta normalmente en los medios de comunicación de masas. Seré uno más. Voy a tratar, humildemente, de pintar otro paisaje. Soy más partidario de mirar las postales por el lado en el que no viene la foto, porque de ahí se desprende más información sobre el lugar desde el que se escribe: desde el "Printed in Spain" hasta el "te quiero" con el que se despide quien, seguramente, te quiere. En este momento no sé si tendré público, pero no estoy haciendo más que lo que ya hago con un bloc (un cuaderno cuadriculado). Espero que mis notas me sirvan algún día para confeccionar una publicación que tenga sentido unitario. Si no es así, que ustedes lo disfruten mientras le va llegando (el blog).