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Bienvenid@s.En este blog tratamos de seleccionar, analizar y difundir la información útil de actualidad desde el compromiso con valores que priman la justicia social y la igualdad de todas las personas. Intentamos eludir la censura que muchas empresas editoras aplican a sus propios contenidos periodísticos para que no entorpezcan sus objetivos económicos y/o políticos. Necesitamos una nueva forma de transmitir la información y este puede ser un buen formato para empezar de nuevo...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Saqueo al Estado

Parece que estamos asistiendo al saqueo final: El saqueo a los estados. La voracidad de algunas grandes corporaciones privadas aún no ha tocado fondo. Mientras los gobiernos están comprometiendo seriamente la viabilidad financiera de los estados a medio plazo mediante donaciones de fondos públicos a las compañías culpables de los últimos robos, las multinacion*les ya se han lanzado a pedir más dinero público sin contrapartidas. La última ha sido Gener*l Mot*rs, que ha colgado un anuncio en youtoube que no tiene desperdicio, porque juega con los dos mayores miedos del americano medio: miedo a perder el empleo y miedo a perder la guerra. Yo lo he encontrado a través de una página argentina poniendo en Google: "Gen*ral M*tors pide ayuda" pero sin los asteriscos de seguridad ¿eh?: sale la primera.) El motivo del video es pedir dinero para evitar, dicen, la quiebra.

La novedad de estos anuncios (porque este será el primero de una larga serie) es que las compañías multinacionales ya simplemente piden dinero a cambio de nada, mejor dicho, a cambio de quitarte el miedo que te han inoculado. Ya ni te estafan con un coche que no necesitas. Sólo piden dinero, sin más. Es la ruptura total y definitiva del espejismo del libremercado. Ahora, sin careta, simplemente nos roban y nos lo dicen a la cara con amenazas. No vaya a ser que te dejemos en el paro o que te obliguen a comer rollitos de primavera toda la vida, es su mensaje.

Lo terrible de todo esto es que ese dinero está lastrando gravemente las cuentas públicas. Los gobiernos que se están creyendo (algunos se lo creen porque les interesa creérselo) lo de las quiebras del sistema están apostando todo nuestro dinero a una quimera: ayudar a las empresas que dicen que se han arruinado con la esperanza de que esas mismas empresas nos saquen del atolladero. No ven, son incapaces de entender que cogerán el dinero y correrán en dirección opuesta como han hecho hasta ahora.

El problema es que ese dinero dejará de estar disponible para atender a las necesidades primarias de la población en materia de sanidad, alimentación y educación, que van a ser acuciantes en un escenario de pobreza intensa a medio plazo. El saqueo del Estado puede desembocar en una tragedia de incalculables proporciones. El dinero público, el último recurso que nos queda, está viajando hacia los mismos especuladores que han provocado la quiebra, sólo bajo la promesa de que van a reactivar con él la economía.

Los estados también quiebran. Los nuestros están dando pasos de gigante en esa dirección. Porque dentro de poco tendrán que usar los recursos que ya no tienen para dar de comer a la población. Los que crean que su puesto de trabajo está a resguardo, que se quiten esa idea de la cabeza. Un Estado en quiebra no podrá pagar ni siquiera a sus funcionarios, ni a los parados, ni a los pensionistas...

Pero no hay que terminar con desesperanza. Creo que saldremos adelante, porque los ciudadanos de a pie hoy tenemos mejores recursos que hace 30 años.

martes, 25 de noviembre de 2008

Pistas para reconocer a los culpables

A la gente le cuesta movilizarse por los efectos de esta mal llamada crisis que se nos viene encima. Y no es por falta de cabreo. Es porque casi nadie conoce a los culpables.

En la revolución francesa todo el mundo sabía quiénes eran los culpables: vestían de otro modo, difícilmente se mezclaban con el resto del pueblo, adoptaban diferentes costumbres, reciban diferente educación. Había clases sociales tan diferentes y, sobre todo, tan diferenciadas, que las vidas de sus miembros transcurrían en paralelo, cruzándose sólo para que unos sirviesen a los otros, y así eternamente, puesto que difícilmente se podía traspasar el umbral de cada clase.

En la revolución rusa ocurría lo mismo: era físicamente posible saber quiénes eran los enemigos en tanto que conformaban estamentos sociales. El dueño de las fábricas era el explotador de los trabajadores y no se ocultaba de ello, el dueño de los campos era el explotador de los campesinos...la familia del Zar vivía en otro planeta ajena a los sufrimientos de un pueblo sin derechos...

Pero ahora no. Nuestros opresores viven entre nosotros, se parecen a nosotros, o mejor dicho, nos seducen para que queramos parecernos a ellos. Son conscientes de que sólo manteniéndonos anestesiados, embelesados, se salvarán. Por eso invitan a sus oprimidos más cercanos a jugar al golf los domingos. Convierten con ese premio a esos oprimidos privilegiados en los peores opresores. Se protegen detrás de una guardia de becarios agradecidos. Se acercan a nosotros a través de algunas revistas y programas de la tele, donde declaran que son "personas normales", "familias normales". El éxito, nos dicen, está al alcance de nosotros, sus casas y coches caros, también, y nos los enseñan. Dan conferencias caras en las que escupen a su entregada audiencia la estrategia de su éxito: mucho trabajo duro, mucho respetar y aprovechar las leyes del mercado y mucho pisar a los demás, pero con todo el cariño: para eso donan grandes cantidades a causas benéficas. No digamos el medio ambiente, que lo están arreglando ellos. Ponen nombres falsos a sus atrocidades. Como dicen esos humoristas impagables que circulan por ahí: llamaron "Fondos Estructurados de Alta Gama" a lo que en realidad sólo podían llamar "Paquete con hipotecas de difícil cobro de 20 negros parados de Kentu*ky". Y así saquearon a medio mundo. Y "Operac*ón Lib*rtad Dur*dera" a una matanza indiscriminada para robar petroleo. Nuestros opresores modernos han aprendido de los errores de otros tiempos: hoy nos seducen, y cuentan para ello con una poderosa arma: el control de los medios de comunicación de masas. Si queremos parecernos a ellos ¿cómo vamos a luchar contra ellos? Empecemos por no envidiar su reloj, por despreciar su coche y por querer más toda la belleza que tenemos gratis (por ahora) a nuestro alrededor. Empezando por el/la prójimo/a.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Otra de lenguajes robados

De vez en cuando abordo en este blog la cuestión del lenguaje político, porque ha sido determinante para decantar el voto en los países occidentales en las últimas décadas, especialmente en Est*dos Unid*s. El que quiera puede consultar en entradas anteriores lo dicho sobre George Lakoff, o sobre el storytelling (contar cuentos)como métodos más novedosos de enfocar el lenguaje político. En una entrevista que publica hoy el diario Público, hallamos otra interesante aportación: una entrevista al intelectual estadounidense Thomas Frank.

Este autor es un gran experto en el análisis de por qué las clases más humildes de Estados Unidos votan a la ultraderecha. El "contragolpe", concepto que aborda en su libro "¿Qué pasa con Kansas?", es el nombre que Thomas da a una ofensiva con la que la ultraderecha americana consiguió vender entre estas personas la idea de que ser profesor de matemáticas, abogado, intelectual, artista etc...era formar parte de una élite. Es decir, eran unos niños pijos apartados del americano medio, que es un rudo labrador y ganadero que suda el pan que come, heterosexual, con hijos, con esposa sumisa, con rifles en la casa para defender a los suyos, erc.... Se creó así, de la nada, una nueva lucha de clases, pero esta vez dirigida por la ultraderecha, mediante una hábil apropiación indebida de un método de movilización popular tradicionalmente izquierdista. Thomas llama a esto "lucha de clases invertida", que también se da claramente en los suburbios de las grandes ciudades europeas.

En España, el ejemplo más parecido que tenemos es la Comunidad de Madrid, donde una ultraderecha de manual está arrasando todo el sistema sanitario público, entre otras muchas garantías sociales y públicas, para instaurar un "régimen" privado de prestación de servicios esenciales, financiado en parte con dinero público. Un robo de recursos públicos en toda regla.

Las políticas que se ponen en marcha por parte de estos gobiernos de ultraderecha en Estad*s Unid*s están arruinando ciudades y regiones enteras, y sumergiendo en la pobreza y en la bancarrota a esos votantes. Está llegando a niveles tan insostenibles que ya están empezando a minar esa lucha de clases invertida o contragolpe (caso de lo ocurrido con la inundación de New Orleans). Thomas explica que esa paradoja (que voten por gobiernos que los están destrozando) se debe principalmente a que en Est*dos Unid*s, todavía, el capitalismo de libre mercado no se discute. ni los periodistas, ni los expertos que salen en la tele ni los políticos se atreven a poner en tela de juicio los principios fundamentales del capitalismo más reaccionario debido a que existe un serio "riesgo" de que pierdan su prestigio. Es decir, y esto es muy importante, ninguno de esos votantes es capaz de relacionar el deterioro de su vida y de su comunidad con el sentido de su voto. Al contrario, se rascan la cabeza y se dicen así mismos :"si lo hago todo bien, voy a la iglesia los domingos, tengo mis rifles y pistolas en casa, mis hijos no se relacionan con gente de mal vivir y voto a los republicanos.."

Afortunadamente hay esperanza: la mal llamada crisis ha quitado muchas vendas: hasta el "honrado labrador" que pone el árbol de navidad en diciembre se da cuenta de que el atavismo antiestatal de los ultras vale sólo para los pobres, pero tiene reglas diferentes si los que lo pasan mal son los ricos.

Urge insistir en la importancia del lenguaje político. Si la ultraderecha se ha llevado años urdiendo este sofisticado contragolpe, esta "guerra de valores", hay que aprovechar ahora, cuando están más débiles, para encontrar el lenguaje que nos quite los complejos y nos de la victoria...

Yo propongo que insistamos siempre, en nuestros círculos, en la dicotomía pobre/rico, que es muy fácil de entender. Esta dialéctica fue prácticamente desterrada de nuestro vocabulario por la victoria silenciosa de esos ultraconservadores empeñados en redirigir la lucha de clases en forma de lucha de valores. Poco a poco, coloquemos sin vergüenza el mensaje de que ser rico está mal, que supone la apropiación de recursos que no son necesarios para vivir y que impiden a otros alcanzar los recursos indispensables para su supervivencia. Nadie merece ser rico por mucho que trabaje o sepa. Y es fácil explicarlo con palabras que todo el mundo entiende: Porque el límite de tu riqueza está en que no dejes en la miseria a otros. Como tenemos reciente el estupor mundial por los sueldos de los directivos que han causado todo este lío,tenemos más fácil colocar el mensaje.

Más argumentos sencillos: no mereces ser rico sólo porque sepas mucho de microchips espaciales, o porque seas un hacha invirtiendo dinero en la bolsa. Es así de claro, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Tu compensación, si la mereces, debe estar en otro sitio, no a costa de la miseria ajena...

Otra: el rico no crea riqueza, la quita. El moderno empresario que gana mucho y genera mucho empleo, lo está destruyendo en otro sitio. Es así de fácil: por cada uno que crea en Conneticut, está destruyendo recursos y riqueza (es decir, empleos) en varios países del mundo. Y el empleo de mala calidad que genera en países del tercer mundo supone eliminar las posibilidades de esas personas de alcanzar un modo de vida más digno, acorde con la calidad de los recursos que tiene su país.

Normalmente los ricos acuden a esos países a dar empleos baratos porque previamente han comprado con un poco más de dinero a los políticos locales corruptos.

Si se lucha contra los corruptores (no sólo contra los corruptos), la gente dejará de malvivir con empleos basura.

Y que cada uno vaya puliendo sus propios mensajes...

jueves, 20 de noviembre de 2008

El fracaso de una nación

España podría haber dado ante el mundo la medida de su éxito como nación si se hubiese embarcado en esclarecer judicialmente las responsabilidades por los crímenes contra la humanidad cometidos en nuestro país al menos entre 1936 y 1975. Durante la guerra civil y la posterior dictadura y represión franquista.

Hemos fracasado. Un juez (Garzón) lo ha intentado y ha chocado fontalmente contra toda clase de obstáculos, contra el poder judicial especialmente, pero también contra el poder ejecutivo y contra el legislativo (no digamos la mayor parte de la prensa), hasta que ha tenido que tirar la toalla. Dicen los sabios que la paz sólo puede existir en un contexto de justicia social. Un país donde todos pasan hambre, es menos conflictivo que otro en el que la mitad pasa hambre y la otra mitad dilapida su opulencia.

En España la justicia se ha ausentado cuando era más necesaria, no nos extrañe que llegue el día en el que la paz se haya debilitado. Nuestros representantes públicos quieren un sillón desde el que medir su fuerza: se comparan así con los demás países y miden el alcance de su poder según el número asignado a la plaza que ocupan. ¿Somos la octava potencia económica del mundo o el 21ºpaís en "influencia"? Si quereis números, ahí van: somos el tercer o cuarto país del mundo por la cola en justicia social, en justicia internacional y en conocimiento de sí mismo. Uno de los pocos del mundo que han sido incapaces de emprender ese proceso de esclarecimiento de la verdad y de fijación de responsabilidades por los crímenes cometidos en su territorio. En nuestro caso, la mayoría de los responsables no están ni siquiera vivos. Aquí, la investigación ni siquiera se toparía con esas dificultades que sí han tenido que sortear con valentía en otros sitios. Eso debería acrecentar nuestra vergüenza.

Nos hemos negado a ver nuestra realidad con tanto ahínco que acabamos de cercenar el derecho de los descendientes de las personas torturadas y asesinadas a saber dónde están los restos de sus antepasados. Prohibimos su derecho a que la justicia rubrique en letras de oro que fueron asesinados y torturados salvajemente por un grupo de golpistas que usurparon el poder legítimo de la nación durante 40 años.

Un país así no puede buscar el respeto internacional en esas mesas petitorias que se están montando por ahí. Un país así ya ha empezado por perderse el respeto a sí mismo, ¿cómo lo van a respetar fuera?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Arriba, capitalistas de la tierra, en pie opulenta legión

Amig@s, empezamos a conocer algunas ideas que se van a poner sobre la ansiada mesa redonda de la cumbre de Washington. Como era de esperar, los representantes de los países del G-20, con la polizona oficial, España, en la bodega, no nos van a regalar un orden mundial nuevo. Eso hay que ganárselo.

El que tiene los tanques ha dejado claros ayer cuáles son los límites de esa juguetona refundación capitalista del juguetón Sar*ozy: "a mi capitalismo ni mentarlo". Y, la verdad, tampoco hallamos entre los asistentes europeos a ningún marxista-leninista revolucionario dispuesto a mentarlo.

Para conocimiento del personal, voy a hacer a continuación un resumen comentado de las generalidades que España y la UE van a defender en esta y sucesivas cumbres borrascosas:

1. ""Toda institución financiera, mercado y jurisdicción debe estar regulado"". Nada nuevo, ya se supone que lo estaba. El problema es que los reguladores estaban jugando al poker en vez de hacer su trabajo. ¿Han probado a proponer sanciones a los que estaban jugando al poker?

2. ""El "nuevo" sistema financiero internacional debe basarse en los principios de responsabilidad y transparencia"". Es exactamente lo mismo que el punto uno, pero persiste obstinadamente en la misma carencia: ¿y los jugadores de poker?

3. ""El nuevo sistema financiero internacional debe permitir que puedan medirse los riesgos para prevenir las crisis"". Con esto me voy a escribir el capítulo que le faltaba al Quijote. Traducido viene a decir: los presuntos delincuentes deben permitir a la policía que los vigile. Donde la policía son los jugadores de poker.

4. ""Confiar al FMI un papel central"". Por fin aparecen: Los jugadores de poker, como lo han hecho todo tan bien, tienen que tener un papel fundamental en todo esto. Por cierto, que Estados Un*dos y Rein* Unido son los dos únicos países con capacidad de veto en el FMI.

Y colorín, colorado, mañana hay manifestación en todas las capitales de España a las 17 horas.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Esfuerzo contra las 65 horas semanales

Es mucho lo que los europeos de a pie nos jugamos en la sesión plenaria que celebrará el europarlamento de Estrasburgo a mediados de diciembre. Nos jugamos la sangre y las lágrimas derramadas en Europa durante años para conseguir muchos de los logros sociales que hoy, todavía, medio disfrutamos. Nos jugamos que no nos exploten más. Los gobiernos de varios de los países más poderosos de la Unión Europea han decidido aprobar, por su cuenta, la jornada laboral de 65 horas semanales y tumbar el máximo de algo más de 45 que rige hoy. Una primera puerta abierta a la derrota de los derechos sociales largamente luchados en Europa.

Por una vez, la Eurocámara ha medio reaccionado a tiempo y ha logrado que los ciudadanos tengamos todavía una oportunidad de acabar con tan peligrosa medida. La Comisión europarlamentaria de Trabajo y Asuntos Sociales, rechazó el 6 de noviembre la medida adoptada por los gobiernos citados. Con eso no se acabó la pesadilla. Dicho rechazo, según el reglamento de esta Unión Europea, obliga a la celebración de una sesión plenaria (es decir, del pleno de la Cámara con todos sus Diputados), sesión que se celebrará aproximadamente el 15 y/o 16 de diciembre. Para que el rechazo a las 65 horas salga adelante en contra de los gobiernos citados (entre ellos, paradójicamente está el francés), el pleno debe aprobar el rechazo por mayoría absoluta. Es decir, que hace falta buscar votos de europarlamentarios de debajo de las piedras.

No hay ningún tipo de unidad política en esto, más bien poarece que las sensibilidades varían por países. De este modo, segú he leido en la prensa, casi todos los diputados españoles, incluidos los del PP, van a votar rechazando la jornada de 65 horas. Algo bueno teníamos que tener. Pero puede que ocurra lo contrario en otros países, como el Reino Unido (que casi todos voten a favor de las 65 horas). El caso es que, según la prensa, la Eurocámara está muy dividida, puede que un 55-45. Pero debemos recordar que hace falta mayoría absoluta para tumbar el designio de los gobiernos. Con ese porcentaje ganarían las 65 horas. Tenemos que convencer a muchos europarlamentarios haciendo muchas campañas, inundando sus correos, etc...

Creo que en este mes que resta hasta la celebración de dicha sesión plenaria, deberíamos hacer todo lo que podamos para evitar que se abra esta enorme brecha en nuestros derechos. Circula por ahí una campaña de envío de emails a los eurodiputados que puede ser muy efectiva, sobre todo porque seguramente habrá muchas similares por Europa.

lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Comprará Ob*ma el "New, New Deal?"

A todo Roosevelt le llega su Keynes. Al "revolucionario" Ob*ma, al Ché de camiseta de Tommy Hilfiger, le ha salido el suyo: el nobel de Economía, Paul Krugman. En un artículo que publicó ayer El País (pero supongo que habrá sido publicado en todo el mundo), Krugman se vende a sí mismo ante el primer jefe negro de la tribu americana como su Keynes particular del siglo XXI. O sea, el economista de cabecera sobre el que edificar el nuevo imperio, un imperio mucho más amable, progresita, caballeroso, simpático y atento (pero Imperio, claro).

Krugman se postula como ariete de una especie de socialdemocracia progresista o algo así, a la americana. Un tierno sucesor de Keynes, necesario para sacar a Am*rica del lodazal. Lo mejor del artículo de Krugman, aparte de postularse directamente y sin complejos como el nuevo Keynes de Ob*ma, es que advierte al nuevo presidente que no se deje intimidar por los que quieren que deje pasar la legislatura en blanco, como un jefe mediocre. Le urge a tomar "drásticas" medidas sociales, que beneficien directamente a la población, como medicina para la recuperación económica. Krugman ha tenido que rescatar unas palabras pronunciadas hace muchos años por Roosevelt, que hoy son un dardo en la diana: "Siempre hemos sabido que el interés egoísta e irresponsable era malo desde el punto de vista moral; ahora sabemos que es malo desde el punto de vista económico". Esta frase significa no sólo que la sociedad americana y por tanto mundial ya vivió un cataclismo como este, sino, lo que es peor, fue consciente del problema. Y digo que es peor porque eso significa que la humanidad ha repudiado su propia memoria. A los historiadores se les arrincona como muebles viejos. Si hubiera un buen plan de rescate de las humanidades para los colegios, yo empezaría por ahí. Es urgente.

No es un nuevo profeta pero al menos me gusta el estilo de este Krugman porque su teoría económica pasa por ayudar a los parados, a los gobiernos locales en apuros para que mantengan los servicios básicos, por poner en marcha el seguro médico mínimo (base de la implantación de una red de seguridad social)y no le molesta en absoluto hacerlo a costa de subir el impuesto a los más ricos y además tampoco le importa que se aumente la deuda pública los años que sean precisos. Esas son sus recetas para recuperar la economía. Pedirle que invente un nuevo sistema es mucho pedirle por ahora.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Diario de un ninfómano

Hoy, como es sábado sabadete, toca crítica cinematográfica, y encima erótica, faceta en la que me estreno (la crítica, por supuesto). "Diario de una ninfómana" me parece una buena historia. Por cierto, de la que he leído críticas injustamnte negativas. Recomiendo la peli porque no he leído la novela, pero dicen que ambas nos sitúan en parecido escenario: que todavía en nuestros tiempos modernísimos, estupendos super-super, una persona puede sufrir mucho y sentirse muy sola por el simple hecho de intentar vivir de acuerdo con sus gustos sin hacer daño a nadie, tratando de experimentar plenamente los placeres que le pide su propia naturaleza, en este caso, los placeres del sexo heterosexual, que ni por ahí se libra.

Por supuesto que esta peli ataca frontalmente el machismo tradicional inherente a la propia existencia de la palabra "ninfómana", que resulta más patético por la ausencia de un término que signifique lo mismo para idéntico comportamiento sexual de los hombres.

Pero aleja sabiamente la tentación de detenerse ahí. Decisión sabia, porque el tema da para muchas más cosas que contar, algo que sólo ha sabido contar alguien que lo ha vivido (la historia es real, está basada en una autobiografía escrita por una mujer real): la soledad es una de ellas, la falta de comprensión entre las personas cuando las relaciones se salen de los lugares comunes que impone la sociedad tradicional es otra. No vais a asistir a una horrible tragedia. La historia está salpicada con varios personajes que son portadores de mensajes maravillosos. Aquí voy a daros un pista para despertaros el apetito: una de las ideas para enmarcar la regala el dulce y trascendente personaje que encarna la anciana Geraldine Chaplin.

Semejante derroche de realidad sobre el sexo no pudo ser resistido por dos varones sexagenarios que estaban a mi lado en la sala. Seguramente creyendo asistir a una simple peli sobre una que folla todo el rato, se levantaron a la mitad de la proyección al grito (literalmente) de: "No me gusta, tú, esto no es lo que esperaba".


Así que ahí os dejo la recomendación. Pero también quiero aprovechar para algo que me tiene perplejo. Esta buena película española se proyecta en pocos y no muy céntricos cines de Madrid. Algo parecido pasa en Sevilla y supongo que en otros sitios. Sin embargo, las pelis más infumables de la gran industria de Hollywood inundan las carteleras. He visto la misma peli lamentable anunciada en todas las salas, casi sin faltar en ninguna. La única solución es que movamos un poco más nuestros culetes y vayamos al cine a ver buenas películas, que hay muchas que ni siquiera consiguen estrenarse. Hay muchas grandes historias por contar ahí fuera...

viernes, 7 de noviembre de 2008

Ultima oportunidad contra la explotación en Europa

Amig@s, falta muy poco para que el Parlamento Europeo se pronuncie sobre la ley que establece la jornada laboral de 65 horas en todos los países miembros. En sesión plenaria el 16 o 17 de diciembre, la Eurocámara tiene que pronunciarse sobre el rechazo a una medida que ha sido aprobada por los gobiernos europeos mediante un pacto. Para oponerse a ese pacto, la votación tiene que salir con mayoría absoluta, 393 diputados.

Previamente, la medida ya ha sido rechazada por la Comisión de Ocupación y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo, pero ese fue sólo el primer paso, el que dio derecho a esta importantísima votación. Creo que debemos todos hacer presión a nuestros representantes en la Eurocámara para que voten en contra de esta ley en diciembre. Nos jugamos, lisa y llanamente, que en Europa se consagre el derecho a explotar a la gente. Un derecho que será más fácil vulnerar en tiempos de crisis.

Mucho ojo, porque en las crisis quien más sufre es el débil y, en esas circunstancias de necesidad, el débil firma lo que le pongan por delante. Anticipémonos a la jugada, no podemos permitir que nos quiten los derechos que tanto nos ha costado conseguir.